Sabemos que el salario ha sido, históricamente, uno de los secretos mejor guardados en las empresas españolas. "De esto no se habla con los compañeros" ha sido la norma no escrita.
Pero las reglas del juego han cambiado.
La Directiva Europea (UE) 2023/970 aterriza en España con una fecha marcada en rojo: 7 de junio de 2026. No se trata de una recomendación; es una obligación que endurece lo que ya conocíamos y que va a obligar a muchas pymes a abrir sus libros de par en par.
Te resumimos los 4 puntos de fricción donde tu empresa se la juega:
1. Transparencia total en las entrevistas (Se acabó preguntar "¿cuánto cobrabas?")
A partir de ahora, el candidato tiene el poder. En tus procesos de selección:
- Debes publicar el salario: Estás obligado a informar de la banda salarial en la oferta de empleo o antes de la entrevista.
- Prohibido indagar el pasado: No puedes preguntar al candidato cuánto cobraba en su anterior empresa. El objetivo es que las desigualdades de otros empleos no "persigan" al trabajador de por vida.
2. El derecho a saber cuánto cobran "los demás"
Cualquier empleado de tu plantilla tendrá derecho a solicitar información sobre los niveles retributivos medios de su categoría, desglosados por sexo. Si un trabajador sospecha que hay brecha, la empresa tiene que justificar cada euro de diferencia con criterios objetivos y documentados. Si no puedes explicar por qué uno cobra más que otro, Hacienda y los tribunales darán por hecho que hay discriminación.
3. El nuevo umbral del 5% (El fin de la tolerancia)
Hasta ahora, el Estatuto de los Trabajadores ponía el foco en brechas superiores al 25%. La nueva norma es cinco veces más exigente. Si existe una diferencia salarial superior al 5% entre hombres y mujeres de una misma categoría y no puedes justificarla objetivamente en 6 meses, te verás obligado a realizar una "evaluación retributiva conjunta" con los representantes de los trabajadores. Es un proceso complejo, lento y que pone a la empresa bajo la lupa.
4. Multas y "venganza" retroactiva
La normativa no solo trae sanciones más duras. Introduce la inversión de la carga de la prueba: si no eres transparente, se presume que eres culpable de discriminación salarial. Además, el trabajador podrá reclamar indemnizaciones íntegras que incluyen atrasos y daños morales.
La transparencia retributiva no es solo una cuestión de "papeles". Es una transformación de tu política de recursos humanos. Revisar hoy tu sistema de clasificación profesional no es un gasto, es la mejor inversión para evitar una crisis de reputación y multas millonarias mañana.
En Asesoría Danalo podemos ayudarte a auditar tus salarios y preparar tu empresa para este nuevo escenario legal.
