Hay una creencia muy peligrosa circulando entre los autónomos y empresarios que exportan o prestan servicios al extranjero: "Como mi cliente no es español y no le cobro IVA, las nuevas normas de facturación de Hacienda no van conmigo".
Como empresarios, cuando operamos fuera de España asumimos que ciertas normativas locales no aplican. Sin embargo, la Dirección General de Tributos (DGT) acaba de publicar una resolución (V0100-26, de enero de 2026) que rompe este mito en mil pedazos.
El sistema VeriFactu (la nueva normativa que obliga a que tu programa de facturación envíe los datos a Hacienda de forma inalterable) te afecta de lleno aunque tu cliente esté en Australia. Te explicamos por qué y qué debes revisar hoy mismo.
1. A Hacienda no le importa dónde está tu cliente
La confusión viene de mezclar conceptos. Una cosa es si la factura lleva IVA o si tienes que declararla en el modelo 349 de operaciones intracomunitarias. Otra muy distinta es la herramienta que usas para crear ese documento. La ley VeriFactu no vigila al cliente que recibe el papel; vigila al empresario español que lo emite. Si tú tienes tu negocio en España, Hacienda te exige que el software que usas para facturar sea legal, seguro y trazable, independientemente de a qué país viaje luego ese PDF.
2. La clave no es la operación, es el Software
La DGT ha sido tajante: la única forma de no estar obligado por el sistema VeriFactu es hacer las facturas a mano (con un bolígrafo en un talonario de papel). En el momento en que usas un ordenador, un Excel, un Word o un programa en la nube para teclear los datos del cliente, guardarlos y generar la factura, ya estás usando un sistema informático de facturación. Y si usas un sistema informático en España, este tiene que cumplir estrictamente con los requisitos de inalterabilidad que exige Hacienda (o usar la plataforma pública de la AEAT).
3. "Pero yo solo soy un autónomo pequeñito…"
Este es otro gran error. VeriFactu no es una ley diseñada solo para multinacionales. Afecta por igual a la gran corporación que exporta maquinaria y al diseñador gráfico freelance que trabaja desde su casa en Valencia para una agencia de Nueva York. Si tienes una actividad económica y usas un software, estás dentro.
4. Las excepciones no se presuponen
¿Hay excepciones? Sí, la ley contempla casos técnicos muy excepcionales donde podrías librarte. Pero cuidado: las excepciones hay que solicitarlas formalmente y Hacienda tiene que autorizarlas por escrito. Si decides por tu cuenta y riesgo que tu operativa internacional es "especial" y no adaptas tu programa, te enfrentas a multas muy graves por usar software de facturación irregular.
La internacionalización de tus clientes no desactiva tus obligaciones tecnológicas en España. Lo urgente ahora no es mirar a qué países facturas, sino auditar el programa que estás usando para emitir esas facturas.
Si tienes dudas sobre si tu software de facturación cumple con la ley o si necesitas adaptar los procesos de tu negocio para evitar multas, en Asesoría Danalo podemos ayudarte a gestionarlo.
