Desde el punto de vista organizativo, los órganos que ya tramitan en electrónico son un éxito

Según se desprende del Anteproyecto de Ley de Medidas de Eficacia Digital del Servicio Público de Justicia, el expediente judicial electrónico será la “herramienta central para comprender la Justicia digital de los próximos años” y el recurso imprescindible para obtener una resolución judicial en plazo.

El expediente judicial electrónico es el conjunto de datos, documentos, trámites y actuaciones electrónicas, asociados a un concreto procedimiento judicial.

Bajo la intención de palmar de cerca cómo se está desarrollando la revolución digital en la Administración de Justicia, reconocer cuáles serán las claves para implantar de manera definitiva el expediente judicial electrónico en beneficio de todos los operadores jurídicos y descifrar cómo reacciona la abogacía ante este tipo de impulso digital, Verónica Ezcurra Atayde, Letrada de la Administración de Justicia y Secretaria Coordinadora Provincial de Madrid, se estima como una credencial y testifical más que conveniente para tratar tales extremos.

 

Economist & Jurist (E&J).- ¿Cuánta culpa ha tenido la pandemia en la apuesta definitiva por la transformación digital en la Administración de Justicia?

 

Verónica Ezcurra Atayde (V.E.A.)- Hace mucho que se viene apostando por la transformación digital de la justicia. La pandemia ha supuesto un impulso decisivo en cuestiones como la firma electrónica, el teletrabajo o las vistas telemáticas, pero no debemos perder de vista que la transformación digital es un proceso.

 

Estamos inmersos en este proceso desde el nacimiento de Lexnet que se regulaba en el Real Decreto 84/2007, de 26 de enero. Asimismo, la Ley 18/2011, de 5 de julio, reguladora del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la Administración de Justicia, supuso otro punto de inflexión, corroborado por la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil del año 2015, que estableció el deber de los profesionales, a partir del 1 de enero de 2016, de utilizar los medios telemáticos en sus relaciones con la Administración de Justicia estableciéndose un sistema 24 x 7 x 365. Por tanto, la apuesta por la transformación digital de la justicia hace mucho tiempo que está hecha.

E&J.- “El único expediente será el digital”, reconocía recientemente en un encuentro sobre la transformación digital en la justicia. ¿Podría facilitarnos datos que justifiquen tal afirmación? ¿Cuándo podremos hablar en presente y ratificar que el único expediente judicial es digital?

 

V.E.A.- Hay varias Comunidades Autónomas en España, en las que se trabaja desde hace años de forma digital. En la Comunidad de Madrid, por el volumen de población y por la complejidad de los asuntos que se tramitan en sus órganos judiciales, este punto de maduración comienza a ser una realidad: actualmente ya tienen activa la firma electrónica el 95% de los Magistrados y Letrados de la Administración de Justicia y existen varios proyectos de la Consejería de Justicia que nos están acercando de forma considerable a este objetivo del expediente judicial electrónico como único válido.

Ya tramitan en electrónico la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia, además del Juzgado 101 de Primera Instancia de cláusulas abusivas y la Unidad Funcional de Transporte Aéreo. Estos órganos judiciales desde el punto de vista organizativo son un éxito, y resuelven aproximadamente 1.000 y 2.000 asuntos respectivamente. Además, el 1 de enero ha comenzado el proyecto “papel cero” en los Juzgados de Primera Instancia, de Instrucción y de Violencia sobre la Mujer de Madrid, que implica que toda la documentación está integrada dentro del sistema de gestión procesal con el propósito de completar correctamente el expediente judicial electrónico. Un proyecto decisivo en la transformación digital de la justicia en la que estamos inmersos.

E&J.- Sus ventajas son más que palpables. Pero, ¿cuánto margen de mejora tiene el expediente judicial electrónico?

V.E.A.- El margen de mejora es infinito. El expediente judicial electrónico mejorará tanto como mejoren las tecnologías en un futuro. Ya se está hablando y se están estudiando proyectos de robotización de determinados trámites.

En concreto, en la Comunidad de Madrid se utilizan procesos como la textualización de grabaciones o búsquedas inteligentes, basados en Inteligencia Artificial. Mientras la tecnología no deje de avanzar, el expediente judicial electrónico no dejará de avanzar. No debemos ser nosotros, como profesionales de la justicia, los que nos pongamos límites.

E&J.- Desde la perspectiva de la abogacía, ¿cómo acoge la profesión esta revolución digital? ¿Cuál es el feedback que recibe de los mismos? ¿Se encuentra todavía con abogados que son reacios a este cambio y que siguen apostando por la presencialidad, el papel y los métodos más clásicos para ejercer su profesión?

V.E.A.- En todas las profesiones relacionadas con la Administración de Justicia hay reticencias a la transformación digital de la justicia, y la abogacía en este sentido no es una excepción, pero no lo es en mayor medida que otras.

Actualmente estamos trabajando con el Colegio de Abogados para facilitar la comunicación entre órganos judiciales y profesionales y así impulsar el uso de la agenda programada de señalamientos, de tal manera que el profesional pueda conocer en tiempo real si se está celebrando o se ha suspendido una vista señalada. De igual manera, el acceso de los profesionales al Visor y al expediente judicial electrónico a través de la sede, cada vez está más cerca. A corto plazo, los profesionales podrán solicitar y disponer de una copia del expediente en digital.

Con estos avances, serán más los convencidos de las bondades de la aplicación de las tecnologías en la mejora de la justicia, no solo en términos de comodidad en el ejercicio de la profesión, si no especialmente en términos de un mejor servicio a la sociedad.


FUENTE: ECONOMIST & JURIST