El Gobierno prepara la ampliación del periodo de cálculo de las pensiones

Arroyo reconoce que el problema de personal en la Seguridad Social es «dramático

Esta medida cubre las lagunas laborales a cambio de un recorte del gasto

El secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Israel Arroyo, ha reconocido este jueves que el modelo «ideal» a la hora de calcular el importe de la pensión sería tomar en consideración lo cotizado a lo largo de toda la vida laboral, lo que no quiere decir, ha precisado, que se vaya a ir exactamente a ese modelo. De esta forma, Seguridad Social allana el camino para «adecuar» la medida a las nuevas carreras laborales, que en el fondo supone una ampliación del cómputo.

«Si tuviéramos que diseñar hoy cuál es el mejor sistema en un país imaginario donde implantáramos un sistema de Seguridad Social no sería el actual, sino que tendría en cuenta más cuánto ha cotizado una persona a lo largo de toda su vida», ha señalado Arroyo durante su comparecencia en la Comisión de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Senado.

La adaptación del periodo de cómputo para el cálculo de las pensiones está pactada en el texto del Plan de Estabilidad 2022-2025 remitido a Bruselas, aunque hasta ahora fuentes de la Seguridad Social descartaban hablar de ampliación.

Arroyo indicó que «no quiere decir que se vaya a extender el periodo de cómputo». «Esto quiere decir que vamos a ir, paulatinamente, posiblemente con periodos transitorios muy largos, a un modelo más parecido a ese modelo ideal que tenemos en mente«, explica.

Arroyo recuerda que en el componente 30 del Plan de Recuperación describe «perfectamente» qué se pretende hacer en relación a este asunto: adaptar el periodo de cálculo de las pensiones a las nuevas carreras laborales, que «por desgracia» cada vez en mayor medida van a sufrir interrupciones.

Actúa sobre el gasto

Una medida de esta orientación actúa sobre el gasto. Concretamente, el efecto de una nueva ampliación tras la de la reforma de 2011 recortaría las pensiones iniciales un 8,8% si se observan las bases de cotización de los 35 años previos.

«Hay gente que va a pasar parte de su vida en paro, que va a tener una cotización más baja durante algunas etapas porque se ha dedicado a cuidar a un menor o un dependiente y el sistema de cálculo a día de hoy, donde se cogen los últimos años de carrera, a esas personas les perjudica mucho», advirtió.

Para Arroyo, tiene «mucho más sentido y es más justo» ofrecer a los trabajadores, no a los de ahora, sino del futuro, un sistema más equitativo, en el que lo que finalmente perciban de pensión «no dependa de la suerte o mala suerte que hayan tenido en sus últimos años, sino de su esfuerzo contributivo a lo largo de toda su vida».

«Es un poco el modelo que tenemos en mente, y que ya existe, con matices o de alguna u otra manera, en otros países de nuestro entorno, donde las carreras de cotización contemplan de una forma más integral la vida laboral con una perspectiva más larga», ha argumentado.

Un problema dramático

Por otro lado, Arroyo ha reconocido que la Seguridad Social tiene un problema de personal «dramático» como consecuencia de la pérdida «acelerada» de funcionarios a partir de 2010.

«Las costuras de este sistema empezaron a saltar coincidiendo con la pandemia, pero se han hecho muchas cosas», ha señalado Arroyo, que ha indicado que en 2020 se realizó una primera dotación de personal interino y ahora se acaba de aprobar una oferta de empleo público que compromete un aumento de la plantilla para los próximos tres años.

«El problema de la Seguridad Social es tan grave que en un año no se arregla», ha apuntado el secretario de Estado, que ha puesto de manifiesto la «paradoja» que supone que la Seguridad Social esté ahora más valorada y tenga más importancia que nunca y en medios humanos esté «peor que nunca».

«Entre todos debemos hacer por solventar esta situación (…) y dejemos de utilizar, también en esto, para tirarnos los trastos a la cabeza y remar en la misma dirección para que el servicio se pueda prestar en condiciones óptimas», ha remarcado.

Asimismo, ha afirmado que todos los pensionistas o trabajadores quieren acudir presencialmente a un centro de la Seguridad Social a menos que sea imprescindible y ha explicado que se ofrecen diferentes alternativas para la prestación del servicio, no sólo telefónicas, también, por ejemplo, mediante videollamadas.

«Tenemos un sistema multicanal para atender a los pensionistas, pero en última instancia la limitación es la disponibilidad de personal y eso pasa necesariamente porque paulatinamente vayamos recuperando el número de funcionarios que se han perdido en los últimos diez años», ha concluido.

FUENTE: EL ECONOMISTA